¿Por qué Marie Curie?

Encuestas de innovación y política pública: balance y desafíos para Colombia
Mónica Salazar Acosta – Nadia Albis Salas

Utilización de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en empresas colombianas
Anita Weiss

Caracterización y determinantes de la
adopción de computadores e Internet en las empresas dominicanas

José Luis Actis

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como fuente primaria de información estadística: el caso del comercio electrónico
Carlos Augusto Barrera Cuesta

Prensa – Libros
Jorge Eduardo Estrada Villegas

Separata

Anita Weiss1

Introducción.

Por la importancia creciente que en los diversosámbitos de la vida individual y social han adquirido las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), la sociedad contemporánea se define como sociedad de la información y del conocimiento.

Sobre la sociedad de la información y el uso de las TIC se dan varias discusiones en la sociología, de las cuales derivamos los interrogantes de nuestra investigación. Algunos organismos internacionales consideran que los países de América Latina se encuentran en una “transición” hacia la sociedad de la información. Mediante diversos indicadores que se refieren a la infraestructura y presencia de las TIC se compara la ubicación de los países en este proceso (Hilbert & Katz, 2003).

Como crítica se señala que a esta concepción subyace un determinismo tecnológico (Lyon 1995), entendido como la idea de que la presencia de la técnica, por sí misma, constituye la causa fundamental de los cambios en la sociedad (Merrit & Marx, 1996). Igualmente, se critica el supuesto de que la técnica se utiliza en todo su potencial (Flecker, 2004).

Al igual que se critica el determinismo tecnológico, se ha señalado la existencia de un determinismo
social que supone un desconocimiento del hecho de que muchos de los cambios no serían posibles sin las TIC contemporáneas, al igual que la necesaria relación entre la técnica y la acción (Miles, 2003). Los autores que señalan la importancia de no caer en el determinismo social, abogan por una perspectiva que considere la influencia mutua, entre el contexto histórico y el condicionamiento social de las TIC, pero a la vez recomiendan que se tengan en cuenta las nuevas condiciones y posibilidades creadas por los avances y la aplicación de la técnica.

Manuel Castells (1998) plantea que la economía global, que emerge de la producción y competencia basada en la información, se caracteriza por su interdependencia, asimetría, regionalización. En ella se produce una diversificación creciente de situaciones, lo que acentúa el desarrollo desigual, no solo entre el norte y el sur, sino entre segmentos dinámicos y aquellos que corren el peligro de volverse irrelevantes desde la perspectiva de la lógica del sistema predominante.

Los países de América Latina se insertan en la sociedad de la información de manera subordinada.
Los distintos países, regiones, sectores o empresas se articulan de manera diferencial a la economía informacional global.

Este planteamiento permite una perspectiva más diferenciada que la ubicación de los países en la transición hacia la sociedad de la información, medida fundamentalmente por la presencia de las TIC.

Estos y otros planteamientos permitieron definir el papel de las TIC ligado a estrategias empresariales; tener en cuenta la interrelación entre la técnica y la acción en las empresas y diferenciar entre diversos tipos de empresas para comparar diversas tendencias observables en ellas.

También se consideraron planteamientos como el de la “muerte de la distancia” (Cairncross, 1997), según el cual las nuevas tecnologías hacen que la ubicación de las empresas o de los trabajadores sea indiferente, de suerte que hoy en día es posible ubicar empresas en regiones poco desarrolladas, o trasladar el trabajo a países en donde los costos son más reducidos. Con ello, se da una nueva división internacional del trabajo y se crea el trabajo a distancia mediado por las TIC (e-work).

Para los países en desarrollo, la posibilidad de ofrecer estos servicios externalizados desde los países desarrollados, se ha constituido en una perspectiva de desarrollo y crecimiento. La precisión
de varios de estos supuestos, y la fundamentación empírica de su análisis en el caso colombiano, constituyeron los principales objetivos de nuestra investigación.

1. La utilización de las TIC en el proceso de consolidación de una organización sistémica en las empresas

1.1. Aspectos teóricos del estudio de este proceso

El análisis de los cambios organizativos en las empresas, hace referencia a debates de la sociología en torno a las trasformaciones que han tenido lugar en estas mismas y en la sociedad,
especialmente a partir de la década de los ochenta. Estos cambios se han designado por diversos autores como “la crisis del modelo fordista- taylorista de regulación” (Durand, 1993); el surgimiento de los “nuevos modelos productivos” (Boyer,1993); el desarrollo de “nuevos conceptos de producción”; el proceso de “racionalización sistémica” (Sauer et. al., 1991; Sauer, 2006), el debate sobre el “proceso de trabajo” en Inglaterra y USA (Thompson, 1987), etc.

Con distinto énfasis se destaca en estos análisis, una modificación de las estructuras organizativas, respecto a aquellas basadas en la burocracia y el taylorismo, que correspondían básicamente al contexto en el que predomina un sistema “fordista de regulación y de acumulación” (Boyer y Saillard, 1998).

En el análisis de los cambios a nivel de las empresas, se ha utilizado el concepto de organización
sistémica, desarrollado en la sociología industrial alemana.

1.1.1. Elementos del concepto de organización sistémica.

La organización sistémica se refiere, ante todo, a un proceso de cambio más que a una estructura fija e invariable. Este concepto da cuenta de un sistema dinámico, cuyas características varían a medida que cambian los supuestos, medios y parámetros con los que opera (Sauer, 2006).

Las características de la organización sistémica se manejan metodológicamente como parte de un tipo ideal, en el sentido de Max Weber, para analizar sus particularidades en empresas colombianas. Las características “típicas” constituye una guía para el análisis, que el tipo ideal, en tanto construcción racional, por definición se diferencia siempre de la realidad (Weber, 1965). A través del análisis empírico, nos propusimos contribuir a la identificación de los principales elementos constitutivos de este tipo de organización.

Algunas características de la organización sistémica son:

• Una organización apoyada en TIC. Por definición, la organización sistémica se apoya en tecnologías de información y comunicaciones que soportan los cambios organizativos y las nuevas formas de trabajo en las empresas. Esto implica que las TIC se consideran un medio, cuya utilización se adecua al contexto y los fines buscados. Como medio, las TIC están subordinadas a estrategias empresariales en un entorno determinado, que condiciona las particularidades de su aplicación y los efectos en las organizaciones.

• Un nuevo principio organizativo. La organización sistémica funciona de acuerdo con el principio cibernético según el cual, la organización se concibe como un sistema dinámico, en el que cada una de las partes contribuye al funcionamiento del conjunto, a través de la retroalimentación de la información generada en diferentes puntos y niveles. Mediante esta retroalimentación, cada uno de los integrantes del sistema debe contribuir creativamente al cumplimiento de los objetivos de los diversos procesos (Wiener,1969).

• Organización abierta y relaciones en red. El concepto de organización sistémica tiene afinidades con el concepto de organización en red. La necesidad de flexibilidad e innovación, según Castells (1998), implica que las formas de control autoritario, de tipo burocrático, con una alta diferenciación jerárquica, sean reemplazadas por relaciones en red y nuevas formas de control, como una estructura alternativa. Las corporaciones ya no pueden verse como unidades invariables y homogéneas. Antes bien, aparecen como entidades mutuamente interdependientes, en flujo constante, relacionadas entre sí mediante redes complejas de contratos en continuo proceso de renegociación (Huws, 2003).

Ni cadenas ni redes, significan relaciones simétricas “entre iguales”; se trata de relaciones de dominación/subordinación entre empresas, dependiendo del poder de negociación de cada parte y del carácter más o menos estratégico del bien o servicio que proveen (Hermann, 2006). La designación de relaciones en red no implica una estructura organizativa unívoca, y aquí la entendemos, básicamente, como entrelazamientos permanentes mediados por las TIC.

Coexistencia e interrelación entre procesos “opuestos”. Un factor importante en el análisis de los cambios, como parte de un sistema visto como un todo, es que estos no pueden analizarse a partir de categorías polares y excluyentes, tales como la tendencia a la centralización vs. la descentralización; la integración vs. la fragmentación de procesos; la tendencia a la calificación vs. la descalificación de la mano de obra; la autonomía vs. el control, tal como se debatía en décadas anteriores (Bouwman et. al., 2005).

Los procesos de reestructuración interna y externa en las empresas, llevan tanto a procesos de integración como de fraccionamiento, de centralización como de descentralización, de calificación como de descalificación, de autonomía y de control, etc. Estas tendencias, que se dan en forma simultánea, afectan de manera diferencial a países, regiones, empresas o grupos sociales (Flecker & Kirschenhofer, 2002).

Adaptación flexible. La organización sistémica es una organización de carácter flexible, que cuenta con la posibilidad de adaptarse a situaciones cambiantes.

En la literatura sobre la tendencia hacia la flexibilidad, aplicada a las políticas de personal, se diferencia entre la flexibilidad numérica y la flexibilidad funcional. La primera referida a procesos de ajuste, numérico o cuantitativo, mediante la variación en el número de trabajadores o en el número de horas de trabajo. La segunda, flexibilidad funcional o cualitativa, se refiere al acceso a calificaciones y tareas diversas de la fuerza de trabajo.

Igualmente, se diferencia entre la flexibilidad interna o externa, que hace referencia a que los ajustes cuantitativos y cualitativos se logran, o bien mediante el recurso o fuerza de trabajo externa o bien, acudiendo a los ocupados permanentes de una organización (DuTertre, 1999; y Kronauer & Linne, 2005).

Importancia de la información, la comunicación y el conocimiento. En la organización sistémica la información, la comunicación y el conocimiento tienen una importancia fundamental. La consolidación y manejo de un sistema está relacionado con la velocidad de la comunicación; la calidad de la información y el sentido que se le da a esta, en función de los conocimientos, la experiencia y una cultura compartidos (Genelot, 2001).

Entre la organización sistémica existen continuidades y rupturas respecto a una organización burocrática y formas tayloristas de organización del trabajo. Sin embargo, cuando estas formas organizacionales se dan, o persisten, lo hacen en un nuevo contexto histórico, social y empresarial.
Existen afinidades entre la organización sistémica y diversos métodos organizativos, que han sido
caracterizados como propios de una etapa “postfordista” de acumulación y de gestión empresarial,
tales como los programas de calidad total, el mejoramiento continuo, los procesos de justo a tiempo, la reingeniería de procesos, la gestión del conocimiento, entre otros.

1.2. Estrategia de consolidación de una organización sistémica.

1.2.1. Niveles de informatización y sistematización.

El componente fundamental en la organización sistémica es la informatización. Ésta se basa en la digitación y procesamiento de los datos, y la posibilidad de reproducir procesos y relaciones a un nivel “virtual”, mediante lo que algunos autores han denominado la reconstrucción del “mundo reflejado”, en el cual, los datos acerca de los procesos pueden ser sometidos a cálculo, a simulación y modelación, con el fin de crear sistemas que sirvan de base para el conocimiento y la acción (Boes, 2005; Baukrowitz, 2006).

Conceptualmente, es posible diferenciar la informatización de la sistematización. La informatización
supone el manejo de la información como soporte para la toma de decisiones, pero sin incidencia directa en los procesos operativos o de gestión empresarial. En términos de Terssac y Subie (1995), corresponde a una situación en la cual la información permanece externa a la gestión empresarial, aun cuando esta se apoya en los datos obtenidos.

La sistematización implica la reproducción de distintos procesos empresariales a un nivel virtual y su sometimiento a procedimientos de análisis, elaboración de modelos y cálculos, con el fin de mejorar los procesos, de acuerdo con criterios y parámetros determinados.

Aplicando la propuesta de Genelot, (2001) es posible diferenciar entre los siguientes niveles del quehacer empresarial: (a) el nivel operativo, ya sea de la producción o la prestación de servicios, (b) manejo de procesos de gestión, que implican la planeación y previsión de los procesos operativos a corto plazo, (c) el manejo de estos niveles operativos o de gestión a través del sistema, en función de la definición de planes estratégicos de las empresas y objetivos a mediano o largo plazo, y (d) la definición de una prospectiva o cambio que orienten y den sentido a las estrategias a largo plazo. Hemos tomado estos niveles del quehacer empresarial como niveles de consolidación de una organización sistémica.

Este mismo autor afirma que es necesario tener en cuenta que entre estos niveles existe una interrelación y dependencia. Los niveles superiores dan sentido a los niveles inferiores, pero estos niveles superiores, a su vez, sólo pueden existir mediante su apoyo en los niveles inferiores (Genelot, 2001).

Cada una de estas lógicas y niveles de la acción empresarial tiene ámbitos de actividad, métodos y
lenguajes propios. Los niveles superiores ejercen control sobre los niveles inferiores.

1.2.2. Herramientas informáticas ligadas a los distintos niveles de organización sistémica.

Las herramientas informáticas más importantes en el proceso de sistematización e integración creciente de la información, que se tuvieron en cuenta para diferenciar niveles de una organización
sistémica, fueron: el ERP (Entreprise Resource Planning - planeamiento de recursos empresariales)
y la Inteligencia de Negocios (BI - Bussines Intelligence).

Planeamiento de recursos empresariales (ERP). Se adelanta a través de bases de datos que proveen información integrada sobre los procesos para generar transacciones. Pueden ser diseñados a la medida o estar disponibles comercialmente y adaptarse a los requerimientos particulares de las empresas.

Inteligencia de negocios (BI). Es una herramienta que captura, analiza y combina diferentes fuentes de información. A través de los programas de inteligencia de negocios se realiza el modelamiento de los datos para obtener indicadores predefinidos y la selección de información del sistema para preparar informes ejecutivos.El uso de BI supone la existencia de bodegas de datos.

Bodega de datos. Son herramientas para almacenar la información a partir de las cuales se pueden generar diversos informes y análisis a través de modelos, para generar valor partiendo de la conversión de los datos en información y conocimiento.

1.3. Procedimiento metodológico del estudio.

Uno de los problemas más discutidos en la sociología industrial y del trabajo, se refiere a los alcances y limitaciones de los estudios de caso, principal herramienta metodológica utilizada tradicionalmente en esta área del conocimiento. Los estudios de caso aportan una valiosa información y base para el análisis cualitativo, pero sus resultados no pueden ser generalizados cuantitativamente.

Nuestra investigación se definió con una perspectiva de comparación respecto a los estudios del
consorcio Emergence (sigla que corresponde a Estimation and Mapping of Employment Relocation in a Global Economy in the New Communications Environment), que se orientan, fundamentalmente, al análisis de los procesos de externalización y relocalización de funciones empresariales, ligados al uso de las TIC.

Sin embargo, por indicaciones de otros estudios realizados en el país y la aplicación de la prueba piloto de la encuesta, se decidió modificar este enfoque inicial.

Para responder a los interrogantes de la investigación se aplicó, conjuntamente con el DANE, una encuesta a un universo de empresas grandes y algunas medianas, de los sectores de industria, banca, informática, comercio y telecomunicaciones. En una segunda fase, se adelantaron estudios
de caso, mediante entrevistas semiestructuradas.

1.3.1. Universo de la encuesta.

El universo de las empresas en el que se aplicó la encuesta, abarca las empresas con más de 100 trabajadores en el sector industrial y empresas grandes, de inclusión forzosa en las encuestas del DANE, de los sectores de comercio, informática, telecomunicaciones y banca. En total, se adelantaron entrevistas en 1.607 empresas.

Empresas en las que se adelantaron los estudios de caso. A partir de los resultados de la encuesta, se definieron los criterios de selección y las directrices de las entrevistas semiestructuradas de los estudios de caso. Se adelantaron 91 entrevistas en 30 empresas, pertenecientes a los sectores mencionados. Para el análisis de los resultados tanto de la encuesta como de los estudios de caso, se diferenciaron las empresas según tamaño, pertenencia a grupos económicos y ubicación geográfica dentro del país.

1.3.2. Preguntas de la encuesta sobre uso de TIC en la consolidación de una organización sistémica.

Las preguntas de la encuesta para definir la utilización de las TIC en el proceso de consolidación de una organización sistémica, se orientaron a diferenciar el manejo de la información en los distintos niveles del quehacer empresarial a partir de los niveles definidos por Genelot (2001): operativo, de gestión y estratégico, así como el grado de integración de estos niveles en las empresas. Sobre la base de la combinación de las respuestas a estas preguntas, se construyó un índice de utilización de TIC de acuerdo con los diversos niveles de organización sistémica.

Para construir este índice se indagó sobre:

a. La digitación y procesamiento de información en diversas funciones empresariales.

b. El grado de integración entre ellas.

c. La utilización de herramientas informáticas que dan cuenta de la integración de la información, el procesamiento y el análisis de ésta.

d. El uso que se da en las empresas a la información sistematizada, la cual permite definir el nivel en que se maneja.

A través de los estudios de caso, se profundizó en las experiencias de las empresas relacionadas con el uso de TIC y sus diferentes niveles de utilización.

1.4. Discusión y resultados.

La encuesta permitió establecer la magnitud de utilización de las TIC y sus niveles en el universo estudiado. Los estudios de caso ejemplifican opiniones y experiencias de las empresas en estos procesos.

1.4.1. Aproximación cuantitativa a los niveles de organización sistémica en las empresas.

Niveles de organización sistémica definidos según el índice elaborado a partir de los resultados de la encuesta.

Nivel 0: en este nivel se encuentran las empresas que no tienen la información digitalizada y procesada, en ninguno de los procesos por los que se indagó en la encuesta.

Nivel 1: consolidación de la organización sistémica mediante el uso de TIC, a nivel operativo. Se definieron con base en las respuestas a las siguientes preguntas:

- La información se encuentra digitalizada y procesada, por lo menos, en uno de los siguientes seis procesos empresariales: producción, pedidos, ventas, servicio al cliente, administración del recurso humano y finanzas.

- Los computadores de la empresa se encuentran conectados entre sí por una red interna.

- La información se utiliza para “consultar datos acerca del desarrollo de cada uno de los procesos en tiempo real” y/o para“coordinar actividades entre dependencias de la empresa”.

- La empresa realiza: “control estadístico de procesos” y/o “programas de justo a tiempo”, pero estos programas no se encuentran integrados a través de una herramienta informática de tipo ERP
(Enterprise Resource Planning).

Nivel 2: de gestión, comprende empresas que cumplen con los criterios propios del nivel 1 de organización sistémica y además:

- La información se encuentra digitalizada y procesada para más de tres de los seis procesos definidos.

- La empresa cuenta con algún sistema de integración de la información de diversos procesos, del tipo ERP (Enterprise Resource Planning).

- Además, la información digitalizada se utiliza para “ajustar el trabajo a niveles de rendimiento previamente determinados” y/o “para realizar transacciones en línea integradas al sistema, tales como pedidos o ventas”.

Nivel 3: de estrategia, en este nivel de organización sistémica están las empresas que, además
de cumplir con los requisitos de los niveles anteriores: - Utilizan la información digitalizada y procesada “como base para la planeación estratégica de las actividades y metas de la compañía”.

- Cuentan con un alto nivel de integración mediante un ERP (Enterprise Resource Planning).

- Aplican herramientas informáticas como BI (Business Intelligence -Inteligencia de Negocios) orientada al análisis de la información recopilada.

Estadios de sistematización de las empresas. De acuerdo con los resultados de la encuesta, el 87% de las empresas se encuentra en el nivel 1 de organización sistémica, que corresponde al nivel operativo y de coordinación; el 5,1% de las empresas está en el segundo nivel (nivel de gestión) y el 6,6% en el tercer nivel de sistematización, que corresponde al nivel de estrategia. 21 empresas, el 1,3%, se encuentran en el estadio 0: no cuentan con la información digitalizada y procesada en ninguno de los 6 procesos por los que se indagó en la encuesta.

Diferenciación por sectores económicos. En el cuadro 1 se observa que, proporcionalmente, el mayor número de empresas en el estadio tres de organización sistémica (nivel de estrategia) corresponde a la banca (14,29%); el 10,31%, al sector de telecomunicaciones; industria e informática se acercan al promedio de 6,6% y en comercio, el número de empresas en este nivel es menor (3,02%). Correlativamente, en el sector de comercio es mayor la proporción de empresas en el primer nivel (operativo y de coordinación: 90,95%).

Diferenciación por pertenencia, o no, a grupos económicos. Constituyó uno de los aspectos más significativos en el análisis de la situación diferencial de las empresas estudiadas.


Proporcionalmente, las filiales de multinacionales extranjeras y las empresas pertenecientes a grupos colombianos, que son a su vez las de tamaño más grande, tienen mayor representación en el nivel 3 de organización sistémica (14,72% y 12,68%), mientras que las empresas no pertenecientes a grupos, que a su vez son las que están en el rango de menor tamaño relativo2, tienen una proporción más alta de empresas que utilizan las TIC en el nivel 1 de organización sistémica: el 91,10% frente al 76,69% de las multinacionales extranjeras y el 80,49% de las pertenecientes a grupos colombianos.

Diferenciación por tamaño. Según tamaño (medido por personas ocupadas) hay mayor proporción de empresas grandes en el rango más alto de organización sistémica. Mientras que, correlativamente, en el nivel 1 de organización sistémica, hay más empresas de tamaño menor. Así, entre las empresas pertenecientes a grupos internacionales o nacionales y las más grandes, el nivel de consolidación de una organización sistémica es más alto.

1.4.2. Experiencias en los procesos de reorganización sistémica.

El análisis cualitativo, a través de los estudios de caso, permitió establecer una diferenciación que no se concibió en la encuesta: la diferencia entre la informatización y la sistematización.

Informatización y primer nivel de organización sistémica. Las etapas iniciales de informatización implican niveles bajos de integración entre diferentes procesos empresariales, y corresponden a una situación en la que no existe un manejo de las empresas como un sistema integrado.

El manejo de información con herramientas rudimentarias, y en forma separada, implica la falta de unicidad de la información, por el hecho de tener varias fuentes de datos paralelas, sobre las que se hacen ajustes y cálculos de manera individualizada, lo cual conlleva a diversidad en las cifras e incertidumbre sobre estas mismas.

En las empresas que se encuentran en este nivel de informatización, o cuando se hace referencia a
él como una etapa correspondiente al pasado, en el que se tenía un bajo nivel de integración de la
información, se señalan múltiples dificultades para poder realizar cálculos y tomar decisiones, debido a la ausencia de información confiable y oportuna.

La superación de estas dificultades supone la posibilidad de contar con una fuente única de datos, establecer criterios compartidos para la introducción y estandarización de la información.

Garantizar la uniformidad de los datos, y la responsabilidad en su manejo, requiere capacitar a las
personas e inculcar una “cultura” de la responsabilidad, con el fin de asegurar que la información que se introduce al sistema sea compatible.

Sistematización en el nivel operativo y de coordinación

Sistematización por módulos. En la mayoría de empresas estudiadas, la sistematización serealiza en forma paulatina, por módulos. En la medida en que las empresas se organizan con una perspectiva de procesos integrados, se plantea la vinculación de diversas instancias y actividades al manejo sistematizado. Esto implica que la sistematización por módulos, aunque se realice por etapas, no corresponde a áreas aisladas, sino que va impactando a la empresa en su conjunto.

No existe una pauta generalizada de sistematización, sin embargo, contabilidad, finanzas y servicio al cliente, constituyen áreas estratégicas para muchas de las empresas o grupos económicos analizados, y los procesos de informatización y sistematización comenzaron por ellas.

Incorporación de labores operativas al sistema. algunas labores operativas que con anterioridad se realizaban manualmente, se incorporan al sistema, lo que implica que dejan de ejecutarse; sin embargo, surgen otras tareas que con anterioridad no se realizaban.

La revisión y confirmación de datos, por ejemplo, son labores rutinarias que se integran al sistema. Estas labores solían adelantarse por jefes y mandos medios, quienes se dedicaban a controlar el trabajo de sus subalternos. La sistematización de esta labor permite a los mandos medios concentrarse en la realización de nuevas tareas a otro nivel, como la toma de decisiones acerca de cómo mejorar los procesos, buscar soluciones a los problemas que surgen, o definir planes hacia el futuro.

Definición de secuencias y ritmos de trabajo. Con la sistematización de los procesos, la secuencia operativa se va adecuando a las definiciones de los módulos del sistema: a través de los sistemas se establecen las secuencias y los flujos de trabajo, de acuerdo con los estándares. La definición de las secuencias y ritmos de trabajo, se combina con llamados de alerta programados, en relación con los tiempos y la cantidad de labores estipuladas. Esta información es controlada por los jefes o líderes para asegurar que los tiempos estipulados para los distintos procesos se cumplan. A estos cambios van asociados aumentos en la productividad laboral.

Nuevas formas de seguimiento y control.   La definición de secuencias y ritmos de trabajo, implica nuevas formas de seguimiento y control. El control personalizado se reemplaza por el control a través del sistema.

Aplanamiento de jerarquías y pérdida de poder de mandos medios. El hecho de que a través del sistema sea posible realizar muchas de las tareas de control, que antes realizaban los jefes o mandos medios, puede relacionarse con la tendencia a la disminución de niveles jerárquicos y al cambio de los estilos de administración en las empresas. La disminución de jerarquías se observa en las empresas desde que se adoptaron los programas para crear “organizaciones delgadas”, y constituye una práctica que se continúa y profundiza con la consolidación de una organización sistémica. Al integrarse el control al sistema, los jefes adquieren nuevas responsabilidades, ya que los gerentes y mandos medios se liberan de estas tareas, en la medida en que el control y la toma de algunas decisiones operativas se integran al sistema. Sin embargo, pierden el poder que se derivaba del control de la información y de la posibilidad de tomar ciertas decisiones, lo cual, en ocasiones, constituye una fuente de rechazo a los cambios.

Principales cambios logrados con este nivel de sistematización:

- Mayor integración de la información, respecto a la etapa inicial de informatización.

- La conciliación de la información se simplifica, aumentan los controles y, con ello, la credibilidad en las cifras obtenidas.

- Los procesos operativos que se integran al sistema, ya no van a requerir el desplazamiento físico de las personas, ni el manejo de una gran cantidad de papeles que circulan de un lugar a otro.

- La oportunidad de la información y la confiabilidad de la misma, son los factores más resaltados por las personas entrevistadas, cuando aumenta el nivel de sistematización de la información y se
produce mayor integración al sistema.

- En algunos casos, la sistematización de la información llevó a que se detectaran irregularidades, e incluso robos en los inventarios.

Nivel de gestión: la organización como un sistema integrado

Definición de metas y manejo de indicadores de gestión a través del sistema. Encontramos una alta integración de procesos en empresas que adoptan métodos de gestión del conocimiento, mediante los cuales se adquiere conciencia sobre cómo cada proceso influye sobre los demás, y cómo el trabajo de cada cual contribuye a lograr las metas y objetivos definidos para la empresa o
grupo corporativo, concebidos como un todo. Este principio organizativo coincide con el principio cibernético mencionado, definido por Norbert Wiener (1969), el cual está en la base de una organización sistémica. La importancia de la vinculación de los cambios organizativos al establecimiento de una cultura adaptada a estos mismos, se resalta en las empresas. Se señalan,
además, otros cambios, entre los que se destacan los siguientes:

- Análisis de la información y obtención de indicadores: uno de los principales problemas que se plantean las empresas se refiere a la manera como se utiliza la información disponible. Por lo general, se definen indicadores destinados a que personas ubicadas en distintos niveles jerárquicos, y con diferentes responsabilidades, accedan a la información requerida para la toma de decisiones en su respectivo nivel.

De acuerdo con pautas y conceptos acordados en distintas instancias directivas, y con la ayuda de herramientas como BI (inteligencia de negocios), se realiza el análisis de la información y se define qué indicadores y reportes son pertinentes para orientar la acción y la toma de decisiones en cada caso.

- Definición de parámetros e incorporación de toma de decisiones al sistema: la definición de indicadores y el seguimiento del desarrollo de los procesos y labores constituyen la base para el control del desempeño de las personas y del cumplimiento de metas definidas.

- Cumplimiento de niveles de servicio, de acuerdo con indicadores de gestión: de acuerdo con las metas acordadas, y la definición del papel que le corresponde a cada área, se establecen los compromisos y niveles de servicio que se requieren para alcanzar las metas. A través del sistema es posible calcular los requerimientos de trabajo en cada área y para cada persona, y realizar una
evaluación del nivel en que se logra lo acordado y/o dispuesto.

- Evaluación del desempeño, autocontrol y remuneración variable, según cumplimiento de metas: el establecimiento de metas y el monitoreo de su cumplimiento, a través de varios indicadores, constituye, a la vez, la base para la evaluación del desempeño de las personas.

A los niveles de cumplimiento van asociadas bonificaciones o remuneraciones variables, ligadas al desempeño. De ahí que las personas tienen, por una parte, el incentivo de la remuneración variable para esforzarse por cumplir las metas, y, por otra, son objeto de la presión de los jefes y de los demás trabajadores para que no bajen los niveles del cumplimiento colectivo. Aunque los niveles de medición son individualizados, se asocian a metas globales de producción o servicio de un área o sección.

Allí, donde hay un seguimiento y medición de cumplimiento de metas a través de los sistemas, las personas tienen acceso a esta información para ver su desempeño y detectar falencias. A la información sobre el desempeño se liga, además, la posibilidad de realizar procesos de autogestión para poder cumplir con las metas y acceder, igualmente, a la oferta de capacitación necesaria para adquirir las competencias que resultan mal evaluadas. El ingreso de información sobre la marcha, de la empresa en línea, es una forma de integración de todos los participantes de una empresa, y la búsqueda de mecanismos para aunar esfuerzos y aumentar su responsabilidad y compromiso con los fines de la organización.

Este componente de la cultura y las políticas, asociadas a la implantación de una organización sistémica, tiene en las empresas colombianas que fueron analizadas, aspectos similares a los que se designan con el concepto, según el cual, se busca que los trabajadores se vuelvan gerentes de su fuerza de trabajo, no sólo a nivel de una empresa, sino en su posicionamiento, a través de la adquisición de “competencias” en el mercado laboral.

Sistematización y cálculos en función de objetivos estratégicos. En aquellas empresas en las que se definen objetivos y una planeación estratégica, la organización de la información, la definición de los indicadores y la elaboración de las bases para medir el cumplimiento, se realizan en función de estos objetivos.

Por ejemplo, la MEGA (Meta Grande Ambiciosa) en el grupo de alimentos líquidos consiste en que “en el año 2015 seremos una empresa con ingresos equivalentes a 1,5 billones de dólares, de los cuales el 70% se originará en la operación fuera de Colombia… En el 2005 se visualizó que nosotros debíamos ser una multinacional” (AL3, director de gestión).

Para lograr esa meta, se creó la Vicepresidencia Estratégica y se conformó un grupo de direccionamiento estratégico. En los diversos ámbitos se definen objetivos y se presenta como una guía para llegar a la MEGA.

Este procedimiento implica una forma de medición, en función de varios objetivos y resultados, que se diferencia de lo que se calculaba antes: “anteriormente solamente la preocupación era ventas y utilidades y pare de contar” (AL1, directivo talento humano).

En el grupo de Autopartes, desde el año 2002, se comenzó a definir la planeación estratégica a nivel gerencial y se estableció un mandato de cambio en la organización. Se definió una estrategia para el año 2010, y como esta debe ser cuantificarda, se alinearon la organización, la definición y la medida del desempeño, con los objetivos estratégicos. Se estableció el “costo estratégico”, que es “el menor costo económico al cual yo logro mis objetivos” (AT2).

En este grupo económico, los objetivos estratégicos son el punto de partida para dar coherencia y definir las acciones requeridas para cumplir las metas propuestas. Estos objetivos constituyen, igualmente, la base para definir los indicadores y la medición de los mismos.

Las estrategias se trasfieren a las diversas empresas y unidades que conforman el grupo.

Racionalización del manejo de la información. Cuando se trabaja de acuerdo a una MEGA y con una gestión integral con perspectiva holística, como ocurre en el grupo de alimentos líquidos, se supera el hecho de que el sistema sea solamente “un archivador y base para el manejo de información… Cuando se tiene un foco, se pone de presente el problema de contar con “demasiada
información” y no saber qué hacer con ella” (AL3, directivo de planeamiento).

Responsabilidad compartida. En el grupo al que pertenece la empresa de alimentos sólidos, se está pasando del manejo operativo a un nivel más ejecutivo, lo que conlleva la adopción de la planeación estratégica.

Las nuevas estrategias en esta empresa incluyen la orientación hacia el mercado, que se expresa en la necesidad de partir de los resultados y las posibilidades de venta, además desde allí, definir qué se requiere para llegar a estos resultados.

Este proceso se apoya en la gerencia de sistemas y va a permitir establecer análisis de la información, basado en sistemas de inteligencia de negocios que servirá para la toma de decisiones.

El cumplimiento de las metas propuestas, se considera un factor de responsabilidad de cada uno de los integrantes de la empresa, que debe estar comprometido con este propósito.

Dificultades y problemas ligados al desarrollo de una organización sistémica. El análisis de las condiciones, dificultades y consecuencias del uso efectivo de las TIC, permitió aportar un conocimiento acerca de su papel real en los procesos de cambio.

Los procesos de implantación de una organización sistémica, muchas veces van acompañados de fracasos, gastos que representan pérdidas cuantiosas para las empresas, debido a que los sistemas no funcionaron como se había previsto, por errores, por compra de software complejo y costoso que resulta no ser el más adecuado para las necesidades del respectivo negocio, o porque
entran en desuso por obsolescencia de los programas y tecnologías adoptadas.

Entre las dificultades señaladas en las empresas, pueden destacarse las siguientes:

Resistencia al cambio. La descripción de las transformaciones, en la mayoría de los casos, estuvo acompañada por el señalamiento de las dificultades en la implantación de los nuevos procesos y la resistencia al cambio. Dicha resistencia fue notoria entre directivos y mandos medios de varias empresas, cuando perdieron las fuentes tradicionales de su poder.

Igualmente, se señala la resistencia a modificar las relaciones jerárquicas entre las distintasáreas, por ejemplo, cuando estas se clasifican como áreas de proveedores y áreas que constituyen clientes internos de servicios en función del negocio principal.

Se da cuenta de una menor resistencia al cambio en varios casos, cuando estos corren parejo con la implantación de una nueva cultura empresarial y con un nuevo perfil de personas que ingresan a las empresas: jóvenes con mayores niveles de calificación, quienes reemplazan a trabajadores antiguos, con baja calificación, cuando estos se jubilan o se negocia su salida.

Esclavización del computador y pérdida de hábitos de comunicación personalizada. Al lado de los logros resaltados con la informatización y sistematización creciente, que supone un aumento de la capacidad de medida y control, la estandarización de procesos, la definición de parámetros de productividad, etc., también se señalan problemas ligados a la creciente utilización de las TIC.

La pérdida de comunicación y relaciones personalizadas en las empresas parece ser un tema consciente en algunos grupos empresariales, ya que diferentes personas entrevistadas se refieren a él en términos que señalan que es necesario evitar que la tecnología se convierta en reemplazo de este tipo de relaciones.

Dificultades por falta de información confiable. El manejo de gran cantidad de información demanda la actualización de la misma. En algunas empresas se señala la dificultad para que se introduzca toda la información necesaria, en forma oportuna y de manera responsable. Igualmente, se plantea la necesidad de vigilar la introducción de los datos. Por ejemplo, en la producción, cuando se introduce la información de manera manual, existe la tendencia a ingresar los datos correspondientes a los parámetros y no los que en realidad se manejan, lo cual dificulta el seguimiento y control de los procesos.

Exceso de información. Uno de los problemas que afrontan las empresas con la sistematización es el exceso de información y la necesidad de definir cuál es la información pertinente y cuáles son los datos significativos en cada caso. Como se mencionó, cuando las empresas definen sus metas estratégicas, descubren que gran parte de los indicadores que manejaban no son significativos.

Este es uno de los factores señalados también por Genelot en relación con el uso de las TIC: la imposibilidad de otorgar un sentido a una gran cantidad de datos que se recogen y circulan en las empresas (2001).

1.4.4. Algunas conclusiones sobre la consolidación de una organización sistémica.


Las tecnologías de información y comunicación: un elemento de soporte. La mayoría de los directivos empresariales y los expertos en informática entrevistados en los estudios de caso, reiteran el punto de vista según el cual las tecnologías de información y comunicación constituyen un elemento de soporte para cumplir los objetivos y estrategias de las empresas y no una causa de los mismos, sin desconocer que las TIC, como un medio, posibilitan cambios que no serían posibles sin ellas.

Se señala cómo la presencia de las TIC, por sí mismas, no implican un cambio y que su utilidad depende de su aplicación efectiva, considerando todos los factores para que la técnica sea “eficaz”. De acuerdo con esta concepción y análisis, se resalta la importancia de estudiar la utilización efectiva de las TIC y se muestra cómo un análisis, que se deriva solamente de la información sobre la infraestructura de las TIC y del potencial de la tecnología per se –como base para una clasificación de la situación de los países en su supuesta transición hacia la sociedad de la información, entendida como un proceso de desarrollo– es limitado y se presta a equívocos.

Extensión de los cambios en las empresas. Los datos de la encuesta, complementados con resultados de estudios de caso, permiten concluir que entre las empresas más grandes de los sectores estudiados, en especial entre empresas filiales de multinacionales y pertenecientes a grupos económicos colombianos, los cambios organizativos y nuevas formas de trabajo, ligados al establecimiento de una organización sistémica, se encuentran en proceso de implementación creciente y constituyen un elemento importante para comprender sus particularidades.

Diferenciando por niveles, el 87% de empresas utiliza las TIC y el proceso de sistematización en los niveles operativo y de coordinación –de acuerdo con la clasificación adoptada– y sólo el 6,6% de empresas las utiliza en función de los objetivos estratégicos y para lograr un manejo integrado de las organizaciones empresariales.

El hecho de que los niveles de organización e integración sistémica se relacionen con el tamaño de
las empresas, en el sentido en que entre mayor sea el tamaño, mayor es el nivel de sistematización organizativa, plantea interrogantes sobre la sistematización en empresas medianas y pequeñas en el país.

Organización sistémica, con gestión participativa. Se resalta el aspecto de cambio cultural, paralelo a la implantación de los cambios organizativos y la utilización de las TIC. Se puede concluir
que una organización de tipo participativo, se implanta a través de los cambios culturales que enfatizan la vinculación de cada persona al logro de los objetivos de las empresas y organizaciones.

Consecuencias de los cambios orientados hacia una organización sistémica en las empresas. En todas las empresas analizadas se insistió en los beneficios que significaron los cambios ligados a la sistematización de la información. Se resaltaron aspectos como la posibilidad de contar con información fiable y actualizada, lo que permitió a las empresas, o bien superar la crisis de fines de los años noventa, o emprender reformas de fondo y facilitar el cambio de la naturaleza de las empresas. En otros casos, los procesos de sistematización fueron fundamentales para apoyar cambios orientados a internacionalizar los grupos económicos, o para convertir las empresas en corporaciones unificadas y lograr el cumplimiento de las metas estratégicas propuestas.

Contribución a la construcción de un tipo ideal de dominación racional con organización sistémica. Desde el punto de vista teórico- metodológico que hemos adoptado, el tipo ideal, tal como lo define Max Weber, es una construcción con fines heurísticos, para comprender la realidad que, por definición, nunca es igual al tipo.

Cabe recordar que para Weber el carácter ideal de los tipos no se refiere a su valor o deseabilidad,
sino al hecho de que se trata de una construcción racional, de un medio fundamentado en el conocimiento de una realidad cambiante, compleja y multidimensional, pero diferente a ésta.

En la discusión acerca de la validez que hoy en día tiene el concepto de burocracia, y las formas tayloristas de organización del trabajo, se puede concluir, a partir de los ejemplos señalados, que persisten tanto formas burocráticas de organización, con diferenciación y líneas de autoridad jerárquicas altamente diferenciadas, como formas taylorizadas de organización del trabajo. Pero lo característico es que éstas se implantan o subsisten en un nuevo contexto, no sólo empresarial, sino nacional y global.

En la perspectiva de analizar la organización sistémica apoyada en TIC, como parte de un tipo ideal, consideramos que sería posible hablar de un tipo de “dominación racional con administración sistémica”, manteniendo muchos de los elementos señalados por Weber en la construcción del tipo de dominación racional con administración burocrática, pero señalando, a la vez, las diferencias con
el tipo que Weber construyó sobre la base de los cambios que se estaban dando, entre otros, en la economía, la técnica, las comunicaciones, el transporte, el papel de la tecnocracia, a comienzos del siglo XX. Indudablemente, estos cambios fueron diferentes a los que vivimos a comienzos del siglo XXI, pero muchas leyes y tendencias del capitalismo, en el cual se enmarcan todos ellos, siguen vigentes y, como tales, podrían hacer parte de un tipo de dominación racional con administración sistémica, que se estaría desarrollando en el contexto de los cambios propios de la revolución científicotécnica y la globalización contemporáneas.

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1Socióloga, especialista en sociología de la industria y el trabajo; magíster en sociología latinoamericana; profesora honoraria, profesora emérita e investigadora del
Centro de Estudios Sociales (CES), Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de Colombia. aweissb@unal.edu.co.