¿Por qué Marie Curie?

Encuestas de innovación y política pública: balance y desafíos para Colombia
Mónica Salazar Acosta – Nadia Albis Salas

Utilización de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en empresas colombianas
Anita Weiss

Caracterización y determinantes de la
adopción de computadores e Internet en las empresas dominicanas

José Luis Actis

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como fuente primaria de información estadística: el caso del comercio electrónico
Carlos Augusto Barrera Cuesta

Prensa – Libros
Jorge Eduardo Estrada Villegas

Separata

Carlos Augusto Barrera Cuesta1

Introducción.

Es innegable que en la denominada sociedad de la información, las herramientas tecnológicas desempeñan un papel esencial como mecanismo para transmitir información y datos que pueden, a su vez, consolidarse y ser analizados. Como lo expone Moore (1997), existen tres hechos que caracterizan a este tipo de sociedad: el primero de ellos señala que las organizaciones (públicas o privadas) usan la información como un recurso económico para incrementar la eficiencia, estimular sus procesos de innovación y ser competitivas, redundado esto en un beneficio general para la economía de un país. El segundo hecho habla de ciudadanos informacionalizados, es decir, aquellos que ejercen un control de sus derechos y responsabilidades civiles; que se convierten en consumidores informados acerca de las diferentes alternativas de bienes y servicios, y también cuentan con sistemas de información que garantizarán la provisión de servicios culturales y educativos. El tercer hecho característico tiene que ver con el desarrollo y consolidación de un sector de la información inmerso en el sector servicios, cuya función es la de satisfacer la demanda de información y que, poco a poco, ha ido ganando terreno, y probablemente llegará a convertirse en uno de los grandes sectores de la economía junto al primario y el manufacturero (Moore, 1997).

A partir de estos hechos característicos es importante señalar que la sociedad de la información se nutre y enriquece con las tecnologías diseñadas para su desarrollo y de la forma como la población se apropia de ellas. De ese modo, las denominadas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), se constituyen en una herramienta esencial para la consolidación de una verdadera sociedad de la información, motivo por el cual es necesaria una política pública –que impulse y estructure los lineamientos necesarios para el avance de estas tecnologías– basada en la mejor información disponible, que ayude a determinar el estado actual del tema y las mejores estrategias de desarrollo. Por esta razón, es indispensable que se recojan y consoliden datos estadísticos que sirvan como insumo en las decisiones políticas que se requieren en esta materia. Igualmente, esta información estadística es un elemento clave para el sector privado, ya que le permitirá orientar sus estrategias de inversión, crecimiento y expansión, contando con la información adecuada para ello.

En este contexto, el objetivo de este artículo es el de proponer una alternativa de recolección y consolidación de los datos estadísticos en el tema de TIC, que no se circunscribe a los tradicionales, sino que, precisamente, aprovecha las oportunidades que brinda Internet como fuente primaria de información estadística, a través de las bases de datos y la información que se recoge del tráfico de personas y entidades en la red, que realizan todo tipo de interacciones y transacciones. En este trabajo se utilizará, como caso particular de análisis, el comercio electrónico (e-commerce), dada la importancia que ha adquirido en los últimos años y la necesidad de medir, con datos estadísticos confiables, su comportamiento y evolución, para así encauzar las políticas adecuadas que impulsen su masificación y desarrollo.

1. Marco conceptual

En el área de los temas inherentes a la globalización, sus causas y efectos, un concepto clave es el relacionado con la sociedad de la información. Si bien, el concepto de sociedad de la información dependerá del criterio de análisis2, para el desarrollo de este artículo se tomará el siguiente: “(…) sociedad caracterizada por un modo de ser comunicacional que atraviesa todas las actividades (industria, entretenimiento, educación, organización, servicios, comercio, etc.). En este tipo de organización social la información ocupa un lugar sustantivo y se convierte en fuente de riqueza (…)” (Crovi, 2002).

Aunque actualmente es imposible abstraerse de la sociedad de la información y sus efectos, amplios sectores de la población, especialmente en países en desarrollo, no se ven integrados a esta sociedad y, por consiguiente, no disfrutan de sus beneficios. Es en este ámbito, donde se requiere una política pública que genere estrategias de difusión, desarrollo y consolidación de la información necesaria para la integración e inserción de estos sectores excluidos, redundando esto, en un progreso sostenido acorde con la situación actual.

En este marco de análisis, otro concepto relevante para el de la globalización y su desarrollo, es el de la economía de la información. Esta se caracteriza por el uso intensivo en las transacciones económicas de TIC para la recolección, almacenamiento, procesamiento y transmisión de información (Unctad: 2007). En la economía de la información, el uso de estas tecnologías ha impactado la manera en que la sociedad interactúa y realiza este tipo de transacciones. Nuevas maneras de hacer negocios y conectar a las personas han sido creadas; los tiempos y las distancias pasan a ser irrelevantes y aparecen nuevos retos en términos de la manera como los individuos se integran y realizan transacciones (diagrama 1). Esto implica que, actualmente, no todos están preparados para asumir los retos y exigencias propias de esta economía y, por lo tanto, se ven excluidos los analfabetos tecnológicos3, ya que difícilmente podrán hacer parte de las transacciones características de esta economía, salvo que realicen trabajos no calificados (Yankovic: 2007), o se vinculen a través de economías subterráneas4.

Elementos esenciales de la economía de la información son las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Estas pueden definirse como el conjunto de instrumentos, herramientas o medios de comunicación como la telefonía, el correo electrónico y la Internet, que permiten a las personas u organizaciones comunicarse entre sí (DANE, 2003). Actualmente, como lo señala el DANE en su informe Modelo de la medición de las tecnologías de la información y las comunicaciones, las TIC ofrecen una oportunidad única para los países en vía de desarrollo de producir un salto en su evolución económica, política, social y cultural, disminuyendo la brecha digital que los separa de los países desarrollados. Estas tecnologías han trascendido los campos tecnológicos y científicos, constituyéndose, actualmente, en herramientas que se encuentran al alcance y servicio de la comunidad en el campo económico, educativo y de la salud, entre otros.

Dentro de las TIC, Internet, particularmente, se ha constituido en la herramienta y medio de interacción entre individuos, empresas, gobiernos, organismos multilaterales, ONG y otros actores que trascienden las fronteras para generar una nueva comunidad virtual, en la que las distancias no son obstáculo y se generan nuevos mecanismos de hacer negocios, de realizar transacciones económicas y de establecer nuevos patrones de conducta en una red que carece de un gobierno centralizado y en la que se conjuga simultáneamente el anonimato con la exposición de información detallada sobre personas, grupos y otros agentes que transitan por ella. Es importante señalar que Internet constituye un medio, más que un fin en sí mismo y por consiguiente, el beneficio o perjuicio que genere dependerá, enúltima instancia, del uso correcto o inadecuado que se haga de esta herramienta de comunicación e información. Para el caso de este trabajo, el análisis de Internet se centrará en el uso que se le da en la realización de actividades de comercio electrónico.

Los negocios electrónicos o e-business, se refieren al uso de TIC como medio para realizar actividades enmarcadas en los procesos de negociación o interacción económica. Este tipo de negocios usan estas herramientas tecnológicas para comunicarse con organizaciones gubernamentales, proveedores y clientes, o para comprar y vender bienes y servicios en línea. Las TIC pueden ser utilizadas para automatizar los procesos, administrar recursos e implementar políticas de negocios. En el caso específico del comercio electrónico, estas tecnologías son esenciales para la oferta y demanda de bienes y servicios, físicos o virtuales, en los que la tecnología desempeña un papel fundamental. Las ventajas que tiene el comercio electrónico están asociadas al incremento en la eficiencia, las mejoras en la capacidad innovadora y el potencial de conseguir un número mayor de clientes desde el punto de vista de los oferentes y una amplia gama de alternativas e información de precios para los potenciales consumidores.

Aunque no existe un criterio único de qué actividades o transacciones se registran como comercio electrónico, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OECD) ha establecido dos definiciones:

Definición amplia: la compra o venta de bienes o servicios a través de redes mediadas por computador (mediante cualquier aplicación en línea que se utilice en las transacciones automatizadas, tales como las aplicaciones de Internet, Electronic Data Interchange (EDI) o sistemas de telefonía interactiva).

Definición restringida: la compra o venta de bienes o servicios que se lleva a cabo a través de Internet (mediante cualquier aplicación de Internet que se utilice en las transacciones automatizadas, tales como las páginas web, extranets, Electronic Data Interchange (EDI), o a través de cualquier aplicación habilitada para la web) (2003: 11).

Independiente del criterio que se utilice para definir el comercio electrónico, lo cierto es que, en los últimos años, el desarrollo de Internet y del comercio electrónico ha generado cambios en la manera como se llevan a cabo los negocios y las interacciones sociales; por ejemplo, la industria de la música ha sufrido una revolución en la manera como enfoca su negocio. Cada vez son menos los consumidores que adquieren música en almacenes o que compran un CD por una canción de su agrado. Por el contrario, van en constante aumento las compras directas de personas que adquieren una sola canción de unálbum en sitios como iTunes o Amazon. Esto es importante no solamente para la industria de la música, sino para los gobiernos que perciben ingresos tributarios, y cuyo esquema actual se muestra obsoleto, ya que desconoce las transacciones económicas realizadas en Internet y que son susceptibles de ser gravadas.

Sin embargo, es necesario señalar que el comercio electrónico también entraña riesgos todavía pendientes por solucionar. Temas de seguridad en las transacciones, violación de la intimidad, suplantación de identidad, Phishing5 y violación a los derechos de propiedad intelectual, entre otros, demuestran que Internet es simplemente un medio, poderoso sí, pero susceptible a ser una extensión de las actividades ilícitas o poco éticas que se dan en el mundo real6.

Precisamente, debido a las oportunidades y riesgos que brindan las TIC, especialmente Internet, es necesaria una política pública que regule, oriente y dé lineamientos, en términos de la mejor estrategia de desarrollo, masificación y apropiación por parte de la sociedad, de estas herramientas tecnológicas de comunicación e información, para reducir los riesgos inherentes a ellas y garantizar, con esto, un crecimiento y desarrollo económico sostenible y equitativo.

En este orden de ideas, la información que sirve como insumo para la toma de decisiones por parte de los formuladores de política son esenciales, y por ello, como lo expone la Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Comercio y Desarrollo (Unctad):

se (…) necesitan estadísticas fiables e internacionalmente comparables para aportar información a las políticas electrónicas de los gobiernos y a las estrategias empresariales, y para ayudar a abrirse camino en una realidad compleja, así como para arrojar luz sobre las repercusiones finales de las TIC para el crecimiento y la creación de riqueza. Las mediciones también son necesarias para crear referencias y para evaluar el rendimiento comparativo a fin de que se pueda deducir qué es lo que funciona mejor, estableciendo la causa y el efecto. Contribuirán igualmente a seguir aumentando los conocimientos sobre las verdaderas oportunidades y los retos de la sociedad de la información (2003: 5-6).

En ese sentido, este trabajo pretende mostrar las opciones de medición estadística de las TIC, tomando como referencia el comercio electrónico y las alternativas de recolección y consolidación de datos.

2. Las TIC como fuente primaria de información estadística.

El potencial que tienen las TIC para aumentar el crecimiento económico y reducir la pobreza, ha generado mayor atención por parte de los gobiernos para incluir este tema en sus agendas de política. Por esta razón, las políticas y estrategias a implementar requieren conocer suficientemente
su desempeño y funcionamiento en los países, tanto en el sector público como privado. De ahí se desprende la importancia que reviste la medición de las TIC, para determinar la intensidad y uso de estas tecnologías por parte de las personas, los gobiernos y las empresas y así, establecer las mejores políticas y estrategias en este tema, mediante una eficaz planeación, monitoreo y evaluación. En ese sentido, la información estadística oportuna y adecuada será útil para:

• Los formuladores de políticas que requieren indicadores y datos para monitorear el desarrollo de la economía digital, y participar efectivamente en los debates internacionales.

• Las empresas que requieren información confiable en la que van a basar sus inversiones y decisiones estratégicas.

• Los investigadores que necesitan datos para analizar el desarrollo de las TIC e informar a los formuladores de políticas acerca de las tendencias y el impacto de las TIC en el desarrollo económico y social (Unctad, 2003).

Como lo muestra la tabla 1, la elaboración de políticas está ligada al trabajo estadístico como insumo en la toma de decisiones y como herramienta de análisis para que, quienes las formulan, seleccionen las estrategias apropiadas.

Actualmente, el análisis que se hace de las TIC está orientado a observar y cuantificar la penetración, calidad, eficiencia e innovación de estas tecnologías en la sociedad, a través de indicadores que determinan su impacto. Para el caso del comercio electrónico, es importante determinar, como lo muestra el gráfico 1 a través de la curva S7, el estado de desarrollo del comercio electrónico de un país con sus respectivos indicadores y, a partir de esto, determinar la política que debe implementarse por parte de los gobiernos.

Usualmente, los métodos de recolección de datos sobre las TIC han seguido los patrones tradicionales:

• Entrevistas presenciales.
• Entrevistas telefónicas.
• Entrevistas asistidas por computador.
• Encuestas por correo.
• Encuestas electrónicas.

Cada uno de estos métodos presenta ventajas y desventajas, y su aplicación y efectividad dependerá de la infraestructura y el capital humano con el que se cuente. Actualmente, la gran mayoría de las encuestas recolectadas y consolidadas en datos estadísticos se presentan en las páginas de Internet de cada instituto nacional de estadística. Este es un mecanismo ágil y eficaz de transmitir la información y hacerla llegar a la sociedad en general, para ser usada libremente. Sin embargo, esta actividad no implica que Internet sea una fuente primaria de información estadística, ya que es simplemente un medio de transmisión de los datos estadísticos consolidados, pero no es, en sí mismo, la fuente que los genera. En ese sentido, el objetivo de este artículo es señalar cómo Internet puede ser una fuente primaria de información estadística y, adicionalmente, proponer alternativas para su medición.

3. El DANE en la medición de TIC.

El DANE como entidad encargada de la planeación, levantamiento, procesamiento, análisis y difusión de las estadísticas oficiales de Colombia, ha medido, a través de encuestas, el impacto y evolución de las TIC en el país. Para esto, llevó a cabo una encuesta en el 2003, enmarcada en la
Agenda de Conectividad8, estableciendo la metodología que se observa en el diagrama 2.

Este modelo se divide por factores de análisis, en donde se discrimina temáticamente la medición de las TIC. A su vez, el modelo se desagrega en componentes de observación que estudian el comportamiento de la infraestructura, el recurso humano, los costos y el teletrabajo, entre otros. El modelo también establece unas variables e indicadores, con el objetivo de señalar los elementos significativos y orientadores del proceso de análisis evaluativo en el impacto de las TIC.

La recolección de los datos se realizó a través de encuestas en las que se utilizó la siguiente metodología:

Para recolectar la información del sector productivo, educación formal regular y comunidad, se aprovecharon los instrumentos y dispositivos de campo desarrollados por el Departamento; en los dos primeros casos, a la encuesta que anualmente realiza el DANE en estos sectores, se le anexó un formulario que contenía las preguntas relacionadas con las TIC y, en el caso de comunidad, a los cuestionarios de hogares se les adicionó un módulo. Para los sectores públicos y educación superior, donde el Departamento no ha desarrollado instrumentos para recolectar información, se innovó con el formulario electrónico por Internet, método que se complementó con seguimiento telefónico y visita personal de recolector. Las preguntas desarrolladas para recolectar la información se agruparon en tres capítulos: Capítulo I - Infraestructura y cobertura; Capítulo II - Aprovechamiento y usos; Capítulo III - Acceso y conexión (DANE, 2003: 19).

De este modelo, el comercio electrónico es un componente dentro del esquema, conformado por las variables e indicadores que se observan en la tabla 2.

En el caso de esta medición de TIC, el comercio electrónico ocupó un lugar marginal y no se midió información en cuestiones como: qué se está comprando o vendiendo, quiénes lo están haciendo, ciudades que más transacciones realizan, mecanismos de pago utilizados y el papel del gobierno en el comercio electrónico, entre otros temas. En ese sentido, este artículo pretende señalar la creciente importancia que tiene y tendrá el comercio electrónico para el crecimiento y desarrollo económico de un país y, por lo tanto, la necesidad de contar con la mejor información estadística posible, que diga cual es su estado real y sus necesidades, en el proceso del desarrollo de las estrategias de políticas adecuadas que contribuyan al cumplimiento de los objetivos planteados en esta materia. Por lo anterior, este trabajo propone una medición estadística que sea complementaria a las tradicionales, enmarcada en los conceptos de minería de datos y Business Intelligence.

4. Medición de las TIC: el caso del comercio electrónico

Para la medición del comercio electrónico, utilizando herramientas alternativas a las tradicionales, es necesario involucrar dos conceptos clave: la minería de datos (Data Mining) y Business Intelligence (BI). La minería de datos hace referencia a lo siguiente: “(…) proceso analítico diseñado para explorar grandes cantidades de datos y buscar patrones consistentes o relaciones sistemáticas entre variables y, a partir de esto, validar los hallazgos a través de la aplicación de los patrones detectados a nuevos subconjuntos de datos” (Statsoft. En línea. Consulta 23 de enero, 2009).

La minería de datos tiene como objetivo encontrar patrones no tan evidentes: relaciones ocultas o descubrir “joyas” de información escondida,útiles para la toma de decisiones. Las técnicas de minería de datos son usadas por las empresas para generar modelos, es decir, “partir de un cúmulo de datos y descubrir relaciones ocultas y complejas a partir de diversas operaciones” (Universidad Nacional de Colombia. En línea. Consulta 23 de enero, 2009). Por ejemplo, el análisis de transacciones con tarjetas de crédito, para encontrar patrones de fraudes o la búsqueda de tendencias de los compradores de acuerdo a sexo, edad, ubicación, etc.

No es el propósito de este artículo el profundizar acerca de las variadas posibilidades de la minería de datos en diversos ámbitos, sino el de señalar el potencial que tiene esta herramienta como apoyo en las actividades que, por ley, desempeña el DANE, tomando como caso concreto la medición del comercio electrónico. Para esto, también es necesario involucrar el concepto de Business Intelligence (BI). La BI puede considerarse como un “paquete de herramientas o productos que facilitarían, desde una nueva forma de organizar y estructurar los datos, hasta nuevas y múltiples formas de poder exploraréstos, convirtiéndolos en información de análisis y gestión” (Giner; Gil, 2004:130). Dentro de las herramientas que maneja la BI se encuentra la minería de datos. En ese contexto, a partir de la BI, los datos recolectados de diversas fuentes pueden ser explorados para desarrollar nuevas perspectivas y conocimientos que ayuden a mejorar el proceso de toma de decisiones (Barceló; Baglieto; Sveiby, 2001), bien sea por parte de los formuladores de políticas o de los agentes económicos del sector privado.

Si bien, la carencia de información es una limitante para la toma de decisiones, algo peor es tener mucha información y no saber qué hacer con ella (Vallejo, 2006). En ese sentido, la BI permite, con la información adquirida, generar escenarios, pronósticos y reportes que apoyen la toma de decisiones. Actualmente, la BI se utiliza en áreas empresariales como las ventas, el marketing y las finanzas, entre otras, utilizando paquetes informáticos diseñados para ello. En el caso del sector público, es poco o nulo el uso que se ha hecho de esta herramienta, como generador de insumos en la toma de decisiones.

El comercio electrónico presenta una gran oportunidad de usar las TIC, no solamente como mecanismo de difusión de datos estadísticos, sino, también, como fuente primaria de éstos. Las encuestas sobre comercio electrónico siempre tendrán un margen subjetivo que dependerá de múltiples variables, como: la persona que responde la encuesta; la información con la que cuenta en el momento de responder y otras más, que pueden minar la consistencia de la información recolectada. En el caso del comercio electrónico, todas las transacciones efectuadas quedan registradas en las bases de datos de las páginas en las que se realizan. En consecuencia, existe un registro constante de todos los movimientos que hagan las personas, empresas, organizaciones, gobiernos, etc., relacionados con el uso que hacen de Internet, dentro del que se incluye el comercio electrónico.

El DANE, como entidad del Gobierno que cuenta con la discrecionalidad de solicitar y recopilar la información estadística9, puede pedir las bases de datos de los registros de las empresas que realizan actividades de comercio electrónico en el país y, utilizando las herramientas de minería de datos y BI, establecer el estado actual del comercio electrónico, lo que servirá como insumo esencial en la toma de decisiones de política gubernamental y como guía para el sector privado en sus inversiones y estrategias. Aunque existen obstáculos en la recolección de datos y en la delimitación de cuáles son las transacciones que se pretenden medir en el ámbito de comercio electrónico, este tema presenta una magnífica oportunidad para demostrar cómo las TIC pueden ser fuente primaria de información estadística y, usando al comercio electrónico como ejemplo, medir las tendencias actuales y el comportamiento de este tema que, indudablemente, será muy importante en los años venideros.

5. Conclusiones y recomendaciones.

En la Sociedad de la Información, las TIC son un elemento clave que ha generado cambios en paradigmas y en la manera como se dan las interacciones sociales. Específicamente, la economía de la información plantea nuevas oportunidades y desafíos en la forma en que se llevan a cabo las transacciones económicas y el comportamiento que tienen los agentes productores y consumidores. La aplicación de TIC en las actividades productivas de las empresas, ha demostrado mejoras sustanciales en su productividad, eficiencia y desempeño. En el caso del comercio electrónico, la tendencia muestra un crecimiento sostenido y vertiginoso que generará, en un mediano plazo, mayores beneficios para las empresas que realizan transacciones utilizando Internet, que para aquellas que las realizan solamente en el plano físico.

Por esta razón, es fundamental la planeación, levantamiento, procesamiento, análisis y difusión de estadísticas de comercio electrónico para evaluar sus impactos en el crecimiento y desarrollo económico de un país. Estos datos serán insumo esencial en la toma de decisiones de política, para generar la mejor estrategia de desarrollo del comercio electrónico y, a la vez, serán un insumo esencial para las empresas en sus alternativas de inversión, expansión y crecimiento.

A partir de este contexto, este trabajo plantea que además de los métodos tradicionales de recolección de datos estadísticos, el tema del comercio electrónico brinda una magnífica oportunidad para que, utilizando los conceptos de minería de datos y Business Intelligence, se puedan recolectar, medir y analizar los datos referentes al comercio electrónico, para así determinar sus tendencias y posibilidades.

Es importante señalar que las herramientas de medición propuestas no pretenden reemplazar a las encuestas tradicionales; por el contrario, son un complemento ideal para enriquecer las fuentes
de datos estadísticos y generar mayor consistencia en la información obtenida. Para esto, también es importante la armonización internacional de estándares de recolección y la aplicación conjunta de políticas de consolidación de estadísticas, que permitan comparaciones internacionales usando los mismos criterios.

El comercio electrónico, en el mediano y largo plazo, será un elemento clave en el desarrollo económico de los países. Por lo tanto, aunque actualmente su desempeño en el país no es significativo, es muy importante tomar las medidas políticas necesarias para impulsar su crecimiento, masificación y apropiación por parte de la ciudadanía, lo cual, probablemente, redundará en un crecimiento sostenido y equitativo en la nación. Para lograr esto, la información estadística con la que se cuente y las herramientas de medición propuestas en este artículo, son fundamentales y contribuirán a que esto se lleve a cabo.

Bibliografía

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Bases de datos. Curso virtual. Universidad Nacional de Colombia. En línea. Consulta (23 de enero, 2009).

1Economista, Universidad del Rosario. Magíster en análisis de problemas políticos, económicos e internacionales contemporáneos, Instituto de Altos Estudios Para el Desarrollo; ex asesor del DIMPE (DANE); profesor de la Universidad del Rosario. cabarrera@uniandino.com.co - barrerac.carlos@ur.edu.co.

2 Tecnológico, económico, ocupacional, espacial y cultural (Webster, 2002)

3Antes se afirmaba que analfabeto era aquel que no sabía leer ni escribir. Actualmente se habla de analfabetismo tecnológico como la “imposibilidad de utilizar las computadoras o la tecnología sencilla de uso cotidiano. La sociedad de la información exige el manejo de tecnologías, tales como el cajero electrónico, Internet y correo electrónico. Quienes no aprenden a utilizarlas corren el riesgo de quedar excluidos/as tanto de actividades corrientes en la vida diaria como de un acceso a la información y al conocimiento que otros ciudadanos obtienen desde la virtualidad. Además, es tan vertiginoso el avance que, probablemente, quienes hoy manejan esas tecnologías puedan ser considerados analfabetos tecnológicos en el futuro” (Perrone & Propper, 2007).

4Se entiende como economía subterránea aquellas actividades a través de las cuales se realizan diversas transacciones de bienes o servicios que no se registran en las cuentas nacionales, ya que al ser omitidos, ante la autoridad fiscal, los ingresos que generan quedan fuera de la contabilidad del país (Sota, 2005).

5Modalidad de estafa diseñada con la finalidad de robar la identidad. El delito consiste en obtener información confidencial como números de tarjetas de crédito, contraseñas, información de cuentas u otros datos personales, por medio de engaños. Este tipo de fraude se recibe habitualmente a través de mensajes de correo electrónico o de ventanas emergentes (Microsoft. En línea: consulta 2009).

6 En este caso el mundo real se asume contrapuesto al virtual (Leva: 1999).

7La curva S muestra el uso de las TIC por parte de las empresas, según tres fases de implementación.

8 La política de Estado Agenda de conectividad: c@mino a la sociedad del conocimiento, busca masificar y democratizar el uso de las tecnologías de la información, con lo cual se socializa el acceso al conocimiento, se facilita la participación ciudadana en la veeduría de la cosa pública, se propende por la competitividad de los sectores productivo y de servicios de la economía nacional. Estos argumentos motivaron la celebración de un convenio entre Agenda de Conectividad y el DANE para llevar a cabo, en forma continua, la investigación: Medición de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciónes (TIC) (DANE, 2003).

9Ley 79 de 1993, Artículo 5.°. Las personas naturales o jurídicas, de cualquier orden o naturaleza, domiciliadas o residentes en el territorio nacional, están obligadas a suministrar al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), los datos solicitados en el desarrollo de censos y encuestas.